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La garrafa social aumentó más que la inflación en la era Macri

01/02/2019

El Gobierno autorizó un incremento del 37%. En lo que va de la gestión macrista aumentó más de un 200%, casi el doble que el Salario Mínimo y la Jubilación Mínima

Autor:
Alejandro Arnoletti

La Secretaría de Energía anunció esta semana los aumentos en los precios de la garrafa social, que llegará hasta un 37 por ciento desde este 1º de febrero. Según la Resolución 15/2019, la de 10 gramos tendrá un precio máximo de referencia para el público de 295,81 pesos. Aquellos beneficiados con el Plan Hogar tendrán un subsidio de 152 pesos, es decir, un 51,40 por ciento.

Según la nueva escala de precios las garrafas de 12 kilos pasarán a costar 354,97 pesos y las de 15 kilos, llegarán hasta 443,71 pesos. En ambos casos el subsidio se mantendrá en 152 pesos.

La garrafa más consumida en la actualidad es la de 10 kilos, con un costo de 216 pesos. El aumento es de casi un 37 por ciento. En febrero de 2018 el costo era de 185 pesos, por lo que el aumento interanual es de casi un 60 por ciento.

En la resolución se indicó que “los precios máximos de referencia cumplen un rol primordial para poder dar efectivo cumplimiento a los objetivos trazados en la Ley 26.020”. Entre ellos se destaca “el de asegurar el suministro económico de GLP (Gas Licuado de Petróleo) a sectores sociales residenciales de escasos recursos que no cuenten con servicio de gas natural por redes”, señaló.

Un informe del Centro de Economía Política (CEPA) cuestionó el aumento ya que el precio del gas envasado en garrafa “continúa siendo superior al de red y gran parte de los hogares que las consumen se encuentran dentro de los que menos ingresos tienen”. Si bien el precio está regulado no dejó de incrementarse. El mismo “ascendió desde 97 pesos en diciembre de 2015 a 296 pesos en febrero de 2019, es decir, registró un aumento de 205 por ciento”.

En este período, el precio de mercado de la garrafa de 10 kg pasó de 150 pesos a 400 pesos, registrando una variación de un 167 por ciento. En ambos casos, la suba fue superior al del Salario Mínimo Vital y Móvil y de la Jubilación Mínima. En el primero de ellos el incremento fue de un 102 por ciento; mientras que en el otro, un 117 por ciento. En tanto la inflación fue de un 164 por ciento.

Durante la gestión de Cristina Fernández se implementó el programa “Hogar”, que consistió en una transferencia monetaria a los hogares sin acceso a la red de gas natural y cuyo ingreso mínimo no superara los 2 salarios mínimos. El mismo se extendía a 3 en el caso de contar con un integrante con discapacidad en la familia; 2,8 en la Patagonia y 4,8 en la Patagonia con un integrante con discapacidad.

Esta situación se dio en el marco de una dificultad de controlar el margen que fijan los distribuidores minoristas, sumado a los problemas de garantizar las cantidades suficientes de garrafas sociales y el acceso a las mismas de los hogares de menores ingresos. De esta forma, la cantidad de garrafas estaba integrada a la cantidad de integrantes del hogar, la región donde se encuentra el hogar y la estación del año. Excluyendo a Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut, en el caso de las familias de 4 o menos integrantes se calculaban 2 garrafas para los meses de invierno y 1 en los de verano.

En la administración macrista se continuó con el programa “Hogar” pero los montos se incrementaron muy poco en relación con el precio. Mientras que el subsidio por garrafa era de 77 pesos por garrafa en diciembre de 2015, en la actualidad es de 152 pesos. En comparación en el final de la etapa kirchnerista cubría el 79 por ciento del precio regulado, pero en la actualidad ese porcentaje llega solo al 52 por ciento.