Falso vivo
home > Política y Ciudadanía > El que quiera andar armado, que ande armado
El que quiera andar armado, que ande armado

15/01/2019

Jair Bolsonaro cumplió con su promesa de campaña y flexibilizó el acceso a las armas de fuego. Cada día son asesinadas 175 personas en el país vecino

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, firmó este martes un decreto que facilita el acceso a las armas de fuego a los ciudadanos. De esta manera el flamante mandatario cumple con una de sus más controvertidas promesas de campaña. Cada día son asesinadas 175 personas en promedio en el vecino país.

En una ceremonia realizada en el Palacio del Planalto, Bolsonaro firmó el decreto para cumplir con una de las principales promesas de campaña. De esta forma flexibilizó los requisitos para que los brasileños puedan poseer armas. Esta atribución ya estaba permitida para todos los mayores de 25 años que no tuvieran antecedentes penales, con ocupación conocida y que demostraran ser aptas desde un punto de vista psicológico.

Cuando el decreto sea publicado en el Boletín Oficial, entrará en vigencia y cambiará el plazo de posesión de 5 años como es en la actualidad para pasar a 10 años. Una salvedad importante es que la medida no incluyó la posibilidad de portar armas fuera del domicilio. Si bien Bolsonaro se había mostrado a favor, sigue siendo una potestad reservada para militares, policías y personal de seguridad.

Previa a la sanción de este decreto, el permiso de tenencia de armas recaía sobre la Policía Federal y ahora fue dejado de lado. Además se mantiene el límite de compra de cuatro armas por persona, salvo que el interesado demuestre que necesita más. Uno de los argumentos posibles es la cantidad de propiedades que este posea.

En un país donde 63.880 personas fueron asesinadas durante 2018, los detractores a la medida aseguran que así se incrementarán los ya elevados índices de violencia. En este sentido, una decena de organizaciones y movimientos sociales publicaron este domingo una solicitada en el que advirtieron que la flexibilización en la posesión “traerá más inseguridad”. En el mismo sentido un sondeo realizado por la encuestadora Datafolha indicó que el 61 por ciento de los brasileños considera que la posesión de armas de fuego debe ser prohibida por representar una amenaza a la vida de las personas.

El flamante presidente, que cumple 15 días en el cargo, recordó el resultado de un referendo de 2005 para justificar su decisión. En esa oportunidad un 63 por ciento de los brasileños votó a favor del comercio de armas en el país tras la aprobación del Estatuto del Desarme. "Como el pueblo soberanamente decidió por ocasión del referéndum de 2005, para garantizarles ese legítimo derecho a la defensa. Yo, como presidente, voy a usar esta arma", sostuvo. "El pueblo decidió comprar armas y municiones y nosotros no podemos negar lo que el pueblo quiso en ese momento", agregó el mandatario.